viernes, 5 de julio de 2013

Los saludables secretos del té.

El té es probablemente una de las fuentes más sorprendentes de sustancias nutritivas útiles. Exceptuando el agua, el té es la bebida más consumida en el mundo. El té verde proviene de las hojas, recién recogidas, de la planta del té cocidas al vapor, liadas y secadas a temperatura elevada. En cuanto al té negro, se elabora dejando marchitar las hojas y, a continuación, enrollándolas y dejándolas secar.

Es difícil de imaginar que un gesto tan simple como el de tomar una taza de té, nos aporta sustancias capaces de reforzar las defensas de nuestro organismo contra enfermedades crónicas como las enfermedades cardiacas o el cáncer.

Las sustancias nutritivas del té que han desatado el entusiasmo de los investigadores son los llamados flavonoides. Miles de flavonoides están repartidos por todo el mundo vegetal y muchos de ellos tienen funciones antioxidantes. Esto implica que son capaces de absorber y desactivar los radicales libres, que pueden ser nefastos. Efectivamente, si estos radicales vagan libres por el cuerpo humano, pueden originar problemas de salud crónicos, como enfermedades cardiovasculares, cáncer, cataratas, inflamaciones, artritis e incluso la enfermedad de Alzheimer. En este sentido, un estudio realizado en Holanda(1) muestra que las personas que consumen mayor cantidad de flavonoides corren menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares que los que consumen menos.

Sólo una taza de té aporta ya alrededor de 200 mg de flavonoides, la mayoría se libera durante el primer minuto de infusión. Además, a menor tiempo de infusión, menos flavonoides encontraremos. Basta con beber tres tazas al día durante dos semanas para que aumente en un 25% la concentración de flavonoides en sangre. Y, afortunadamente, la leche no altera en nada sus propiedades antioxidantes(2).

Durante mucho tiempo los herbolarios chinos han alabado las propiedades curativas de esta bebida, consumida diariamente en todo el mundo desde hace siglos. La recomiendan para el tratamiento de muchas dolencias; algunos de sus efectos van desde despejar la voz o facilitar los procesos digestivos hasta aliviar la retención de agua. Hoy, parece que los científicos occidentales van reconociendo sus virtudes médicas.

¿Qué hay en una taza de té?

Catequinas : Más que la mitad del contenido total de catequina es galato epigalocatequina, conocida también bajo el nombre de EGCG. Sus propiedades antioxidantes son 20 veces mayores que las de la vitamina C.
Rubigenina del té : Se trata de un flavonoide complejo que se genera cuando las hojas de té fermentan y ennegrecen.

Flavina del té : Producida también durante la fermentación de las hojas.

Cafeína : Estimulante ligero presente en el té: una taza de 200 ml contiene una media de 40 mg de cafeína, mientras que el café instantáneo contiene 64 mg y otros tipos de café, hasta 150 mg.

Tanino : Se trata de un tipo de flavonoide que da aroma y amargor al té, presenta propiedades astringentes, además de sus propiedades anti-oxidantes.

Referencias:

Hertog, M.G.L, Kromhout, D., Aravanis, C. et al. (1995) Flavonoid intake and long-term risk of coronary heart disease and cancer in Seven Countries Study. Arch Intern Med 155: 381 - 386
Van het Hof, H.H., Kivits, G.A.A., Westrate, J.A. and Tijburg, L.B.M. (1988) Bioavailability of catechins from tea: the effect of milk. Eur J Clin Nutr 52:356 - 359

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